Kinépolis

Kinépolis es una multinacional con cines alrededor de todo el mundo. La compañía es representante de varios récords Guinnes. El complejo cinematográfico de Ciudad de la Imagen en Madrid tiene el récord de ser el complejo más grande del mundo. El CineFULL de Barcelona tiene el de ser el cine con más salas Dolby Atmos del mundo, un total de 19. Estos hitos, según nos ha contado Agustín Lorente, Country Manager Box Office, Sales and Marketing de la compañía, se deben a una constante ambición de ser pioneros en la implementación de tecnología en sus salas. A través de esta entrevista hemos podido conocer las características de toda esa integración y sus planes de futuro.

 

Agustín Lorente, Country Manager Box Office

¿Cuál es la situación actual para las salas de cine?

El sector del cine tradicional se ha visto muy afectado por la Covid. El cine ha sido uno de los sectores más impactados. Las legislaciones que conciernen al aforo o a los tiempos de exhibición también nos han afectado.

Lo que ocurre es que hubo mucha disparidad de criterios. No había unidad nacional y este sector lo necesitaba. Y esto es porque los productos se lanzan a nivel nacional, no a nivel local. Las distribuidoras no han podido lanzar un producto si un 40% del mercado no está activo. Por lo tanto, lo han pospuesto.

Lo que ha ocurrido también es que al final del verano de 2021 los cines abrieron sus puertas, pero existía una carencia bastante grande de productos. En este caso propiciada por la asimetría a nivel europeo. La mayoría de esos mercados internacionales seguían cerrados.

Afortunadamente, la situación se ha recuperado conforme el tema sanitario ha mejorado. La mayoría de los países han operado con normalidad, teniendo en cuenta posibles y pequeñas limitaciones locales, pero se ha normalizado el calendario de películas.

La lástima es que veníamos de una tendencia muy positiva. El 2019 fue el mejor año de los últimos diez. Se suele pensar que el cine va de capa caída, pero esto no es realmente así. El mercado de la exhibición internacional tenía una tendencia alcista, sobre todo empujada por los mercados asiáticos, y eso invita a los productores a hacer más películas.

Después del verano, que se recuperaba con cifras cercanas al 50% de lo que fue el verano de 2019, la tendencia sigue creciendo y, si la situación socio-sanitaria no empeora, nos recuperaremos, también gracias a las películas que se han pospuesto y que se han ido estrenando este último tercio del año.

 

¿Cómo repercuten las OTT en las salas de cine tradicionales?

Las plataformas OTT son competencia para los cines desde varias perspectivas. Lo hacemos desde una perspectiva de tiempo de ocio y recursos monetarios destinados al ocio. Hace dos años, cuando Netflix mencionaba a sus competidores, nombraba a Fortnite porque el principal acumulador de tiempo de ocio era este videojuego. También competimos por el talento, si Scorsese rueda una película para Netflix, no lo hace para las salas. Muchos distribuidores, teniendo en cuenta lo que llegó a trastocar la Covid, tuvieron que explorar alternativas para recuperar la inversión que había hecho en sus productos. Por ello, muchos recurrieron a las OTT.

Las plataformas, sin embargo, vivieron su momento dulce durante las peores etapas de la pandemia. El público ha estado cautivo, por lo tanto se ha invertido dinero en estos servicios.

Sin embargo, esta ha sido una situación excepcional. Se han hecho pruebas. Por ejemplo, Disney usó el modelo de estreno simultáneo y no funcionó. Por ello se está volviendo a reconducir hacia los modelos tradicionales de ventanas. Y esto no ha funcionado, más que nada, por la piratería que trastoca toda la cadena de valor. Eso sí, con la remodelación de los clásicos, y ya obsoletos, modelos de ventanas.

Lo que si queremos que ocurra es que con la flexibilización de este modelo de ventanas también se produzca una compensación. Si las ventanas se vuelven más flexibles, las salas de cine deben ser compensadas porque se está perdiendo tiempo, por supuesto ingresos, de exhibición.

Si esta situación se da, la competencia será sana. Y ya está pasando, pues buena prueba de ello es que ya estrenamos películas de Netflix.

 

 

¿Cómo mejorará tecnológicamente Kinépolis sus exhibiciones?

Kinépolis tiene en su ADN el ser pioneros a nivel tecnológico. Fuimos pioneros en la digitalización, pioneros en la introducción del 3D, pioneros en la introducción del 4K y el Dolby Atmos. El primer cine con el 100% de la proyección con tecnología láser en España fue el cine Kinépolis de Nevada, tercero en Europa.

También trabajamos con otros formatos especiales que seguramente nunca lleguen al mercado doméstico como sí lo están haciendo algunas tecnologías de las mencionadas. Por ejemplo de ScreenX, 4DX3D, etc.

Por otro lado, también está el componente de la experiencia. No solo hay que apostar por la tecnología, también hay que hacerlo por la experiencia. Un ejemplo: ver una película de James Bond en un lugar en el que se ha creado una experiencia Bond no tiene nada que ver con verla en el salón de tu casa. Una experiencia Bond puede llegar a ser algo parecido a recibir al espectador con constantes guiños al mundo narrativo de James Bond, como un menú especial con palomitas y Martini.

 

 

¿Puedes contarnos algo más de los formatos de exhibición ScreenX o 4DX3D?

El ScreenX es una tecnología que ofrece una experiencia mucho más inmersiva. La película se proyecta sobre una pantalla que va de pared a pared, no hay huecos en los lados. Además, hay cuatros proyectores adicionales, dos a cada lado, que proyectan en las paredes laterales de la sala. Por lo tanto, puedes disfrutar de una proyección en tres de los lados. Las paredes están acondicionadas como pantallas con un tratamiento especial, los altavoces están integrados dentro de la pantalla. Es una proyección de 270 grados. La visión periférica se complementa con estas pantallas y te hace sumergirte mucho más en la película.

Ya existe contenido producido para este formato. Son películas normales en cartelera que vienen en este formato. Nuestros últimos estrenos en este formato han sido 007: Sin tiempo para morir o Venom: habrá matanza. Es cierto que no hay muchas porque este formato implica una posproducción extra para generar esa expansión del frame a los lados con CGI. Más o menos al año se están desarrollando diez películas en este formato.

El 4DX, que normalmente es en versión 3D, es otra experiencia más inmersiva, pero no solo a nivel visual, sino multisensorial. Por un lado el espectador tiene la experiencia cinematográfica tradicional con el añadido, si está disponible, del 3D; y por otro, también disfruta de una serie de efectos especiales que se añaden a la sala por encima de la película. Efectos medioambientales, como lluvia, viento, nieve o niebla, por ejemplo, y otros efectos integrados en la propia butaca. La butaca tiene movimiento que acompaña a la acción de los personajes en la película. Por ejemplo, si se exhibe un primer plano, la butaca se acerca también. Las butacas tienen altavoces integrados y también despliegan frío o calor, e incluso suaves golpes, dependiendo del contenido narrativo. Se han desplegado unos extractores de aire a presión a los lados de la cabecera de la butaca para transferir la sensación de que las balas silban sobre el espectador en escenas de acción. También se lanzan aromas sobre la sala.

Nosotros tenemos un sistema para medir la satisfacción del espectador, se llama NPS. Hemos comprobado que una película en formato ScreenX o 4DX tiene un NPS mucho mayor que la versión simple de esa película. En 4DX es, de media, un 30% superior el NPS.

 

 

¿Qué compañía realiza la integración de estas tecnologías asociadas a las salas ScreenX o 4DX?

Es una solución propietaria de una empresa coreana que se llama CJNet y realiza estas integraciones en todo el mundo. Esta empresa también es distribuidora y exhibidora.

Por un lado, nosotros tenemos la tecnología estándar que incluye los proyectores, los altavoces, los servidores, etc., y por otro lado está toda esta tecnología por encima de todo ese estándar. Tienen aparatos de fenómenos medioambientales que se instalan en la parte superior de las paredes de la sala. Entre ellos encontramos ventiladores, dispensadores de lluvia o nieve. Al lado de las pantallas están los mecanismos que provocan la niebla. Integrados en las butacas están los extractores, latiguillos y servomotores para provocar todas esas sensaciones de inmersión.

La aplicación de todo este sistema físico y mecánico sobre la película se realiza con una sincronización de tiempo. Por ejemplo, en el minuto 1:20 de la cinta, las butacas hacen un movimiento ascendente, los extractores lanzan aire frío y las máquinas que producen la sensación de lluvia y humedad funcionan a toda potencia. La exactitud debe ser milimétrica porque la sensación que puede provocar un efecto retrasado o adelantado, aunque solo sea medio segundo, puede ser demoledora para el espectador, que es completamente sacado de la película.

CJNet se encarga también de realizar esta sincronización y, además de proporcionarnos todo el sistema físico, también nos suministran todo el software para controlarlo.

 

Aparte de la tecnología de estas salas especiales, ¿en qué fabricantes habéis confiado para la infraestructura tecnológica convencional de vuestras salas?

Kinépolis no trabaja con integradores. La compañía tiene su propio departamento en la matriz belga que instala, diseña y acuerda con proveedores toda la infraestructura. Tenemos este departamento porque, como decíamos antes, creemos que resulta indispensable integrarlo en el core de la propia empresa para alcanzar la vanguardia técnica de la que hemos estado hablando anteriormente.

Nosotros trabajamos en con proyectores Barco de última generación y ahora estamos transicionando a la proyección láser, de Barco también. De hecho, como fuimos los primeros en digitalizar, ahora estamos en pleno proceso de renovación porque estos proyectores han llegado al fin de su vida útil. Es cierto que todo este proceso nos ha pillado en un mal momento. Cuando lo hicimos por primera vez, contamos con la ayuda VPF de las distribuidoras, una inversión que realizaron todas para invertir en la digitalización de los exhibidores y así ahorrar en gastos derivados de las copias, que como te podrás imaginar, no era barato. Ahora no contamos con ella y encima estamos en un momento crítico, así que tendremos que detenernos mucho en diseñar una estrategia para cumplimentar esta renovación. Por otro lado, los servidores son Dolby, IMS 2000 y 3000 con sistemas envolventes 5.1 y 7.1 integrados; y los altavoces son QSC. Los acuerdos son a nivel paneuropeo y se trata de llevar a cabo la máxima estandarización de todas nuestras salas en todo el mundo.

Al respecto de las proyecciones en 3D, nosotros nos apoyamos en una tecnología conocida como RealD. Recientemente hemos hecho esta implementación. Pese a que el 3D acabara bastante denostado, por las películas que se sumaban a la tecnología haciendo apaños en postproducción; cosa que no tenía nada que ver con producciones originalmente rodadas en 3D, nosotros apostamos muy fuerte por esta tecnología para las salas 4DX. La tecnología RealD, como decía, permite utilizar tecnología HCR de 48 fotogramas por segundo.

 

 

Además del uso habitual de vuestros complejos cinematográfico también realizáis otro tipo de eventos, ¿qué tecnología necesitáis para realizarlos?

Nosotros trabajamos con contenido alternativo, cualquier cosa que sea distinta a una película. Estos contenidos pueden ser retransmisiones en vivo vía satélite o streaming online como ópera, ballet, teatro o eventos deportivos. Por ejemplo, retransmitimos junto a RTVE una ópera en 4K por primera vez en la historia.

En otras ocasiones, con eventos que implican una gran asistencia de público, hacemos retransmisiones en directo entre las distintas salas. Tenemos una LAN interna sobre la que nos apoyamos. Por ejemplo, si tenemos una premier internacional a la que acude el casting o el director y la alojamos en la sala 25 de Ciudad de la Imagen y queremos llevar la señal a otras salas, lo que hacemos es retransmitir esa señal con un equipo de producción y emitirlo simultáneamente en otras salas.

 

¿Recuerdas algún evento de este tipo especialmente desafiante?

Hicimos un evento gamer llamado El gran desafío hace unos años. Nos trajimos a gamers profesionales y mediáticos para que jugaran en el cine. Las partidas competitivas se proyectaron al mismo tiempo en la gran pantalla para que el público las disfrutara. Se vendieron mil entradas, el máximo del aforo, en 25 minutos.

Fue desafiante porque la sincronización debía ser perfecta entre lo que los gamers y el público veían. Además, el contenido se emitió por los canales individuales de los jugadores que participaron.

 

En vuestros cines, ¿qué integración audiovisual habéis realizado al respecto de la señalización digital?

Al igual que la tecnología de las salas, la digital signage de los complejos cinematográficos también la gestiona Kinépolis. Por ejemplo, tenemos pantallas LED Wall panorámicas y en HD de 10×1 y de 20×2 metros con sistemas de sonido Bose. Son formatos muy largos que se adaptan muy bien al formato cinematográfico. Nosotros adaptamos los tráileres de nuestros estrenos a este formato y quedan muy espectaculares. También tenemos formatos estándar para otro tipo de contenido. Utilizamos toda esta infraestructura para vestir los complejos cinematográficos con contenido relacionado con los eventos que estemos promocionando. Por ejemplo, si es un gran estreno, hacemos que todas estas pantallas muestren contenido e información de ese título para generar mayor inmersión en el espectador.

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