La Universidad de Oxford instala una consola analógica Harrison

La Universidad de Oxford instala una consola analógica en su nuevo estudio de música

La Universidad de Oxford inauguró su nuevo ‘Stephen A.Schwarzman Centre for the Humanities’, sede de siete facultades, institutos y centros de investigación, al inicio del actual curso académico. El centro alberga los tres estudios de música de la Facultad de Música, incluido uno equipado con una consola de mezcla analógica Harrison, según ha informado el fabricante a través de un comunicado.

La consola 32Classic de 32 canales fue elegida con el objetivo de capturar interpretaciones en directo, desde salas de conciertos a espacios de ensayo, a través de la red Dante AoIP integrada en el edificio.

“Studio Three es un estudio de grabación tradicional”, explica Daniel Hulme, gerente de estudios del Schwarzman Centre. “Además de trabajos compositivos más experimentales y electrónicos, enseñamos a los estudiantes las formas tradicionales de hacer música en el estudio de grabación, con conjuntos pequeños y medianos interpretando juntos en una misma sala”.

El estudio cuenta con un espacio de interpretación asociado, la Ensemble Room, además de cuatro salas de práctica más pequeñas, todas conectadas a través de la red a la consola Harrison, que dispone de 64 canales bidireccionales Dante y convertidores A/D y D/A de alta calidad. “La Harrison nos proporciona conectividad entre todos esos espacios en esa zona inmediata, de modo que puedes capturar un conjunto de buen tamaño con separación”.

Sonido y flujo de trabajo

Mientras Hulme investigaba opciones de consolas, llegó a apreciar que el funcionamiento de la Harrison sería fácil de entender para los estudiantes. “No son técnicos ni estudiantes de ingeniería; son músicos. No es un curso de ingeniería, es un curso de práctica creativa. Así que el flujo de trabajo de la Harrison era perfecto, ya que tiene una arquitectura relativamente simple y abierta. Otros productos están más orientados a la ingeniería técnica y tienen múltiples capas; hay muchas cosas que pueden resultar abrumadoras para un estudiante de música. La Harrison no tiene capas ocultas. Todo está a la vista”.

Al reducir su búsqueda a dos opciones, añade: “Lo que me gustó de la Harrison fue principalmente el sonido de la consola, el sonido del ecualizador y del previo de micrófono. No decepcionó. Probé algunas pistas y escuché la EQ. Fue algo precioso. La 32Classic tiene el equilibrio adecuado entre funcionalidad, diseño y sonido. Eso me atrajo mucho”.

El Schwarzman Centre está abierto al público y en abril la universidad comenzará a ofrecer conciertos y otros eventos escénicos allí. Los estudios de música también estarán disponibles para alquiler por terceros. “Cuando lo comercialicemos, la Harrison atraerá a artistas visitantes y profesionales”, afirma el gerente.

Aprendí muy pronto que un poco de saturación analógica llega muy lejos. Es algo pequeño y sutil, pero realmente marca una gran diferencia. La Harrison lo tiene de sobra: es simplemente una consola con un sonido excelente”, añade.

Integración Dante en múltiples salas

El flujo de trabajo Dante de la 32Classic también pretende facilitar su uso por parte de los estudiantes, que pueden aprovechar la red integrada en todo el edificio de artes y humanidades. “La funcionalidad con la integración Dante nos permite crear un flujo de trabajo muy sencillo para los estudiantes. Es una conexión directa desde la sala de grabación a la consola y de la consola al DAW. Es fácil de enseñar y de entender. Obtienen buenos resultados rápidamente y podemos avanzar con rapidez en el plan de estudios”.

Más allá del ecosistema inmediato del estudio de música y la sala de grabación, la red Dante también da acceso a la Sohmen Concert Hall, con 500 asientos, y al Black Box Performance Lab, con capacidad para 120 personas, además de la Ensemble Room, lo que permite grabar actuaciones en directo a través de la consola Harrison. “La sala de conciertos es silenciosa como un susurro y tiene una acústica variable preciosa, además de múltiples conexiones de micrófonos ocultas y otras opciones de conectividad para enlazar con los estudios”, comenta .

“Estamos encantados de formar parte de la infraestructura de audio en la nueva instalación multiesudio de la University of Oxford. Dante se creó para hacer que el enrutamiento de audio sea tan flexible como la propia creatividad, y este proyecto es un ejemplo perfecto de lo que es posible cuando todo un edificio comparte una misma red. Al conectar estudios, salas de ensayo y espacios de actuación a una columna vertebral común Dante, la Facultad de Música puede capturar actuaciones dondequiera que ocurran de forma rápida, fiable y con la máxima calidad”, comparte Joshua Rush, CMO de Audinate.

Espacio

Studio One, una sala Dolby Atmos 9.1.4, y Studio Two, un espacio único de composición inmersiva configurable para trabajar con múltiples formatos, incluyendo NHK 22.2, Dolby Atmos, Sony 360 Reality Audio y Ambisonics, también han sido equipados con interfaces Dante. Los tres estudios fueron diseñados acústicamente por Level Acoustics.

Dado que la 32Classic puede monitorizar una fuente de 12 canales desde la interfaz Dante, Hulme ha estado considerando un flujo de trabajo que permita a los estudiantes grabar pensando en formatos inmersivos e incluso monitorizar un proyecto a través del sistema de altavoces Dolby Atmos de última generación de Studio One. “Es un área de investigación en la que estoy muy centrado”, remarca.

Hulme comenzó en la industria musical siendo adolescente, formándose en Suite 16, un estudio de grabación totalmente analógico copropiedad de Peter Hook, de New Order, en el norte de Inglaterra, antes de desarrollar una exitosa carrera como freelance y dirigir estudios en Londres y Liverpool. “Ahí aprendí sobre colaboración, comunicación y cómo capturar una gran interpretación artística, todas las herramientas necesarias para convertirse en un buen productor e ingeniero. Esas herramientas me han servido enormemente a lo largo de mi carrera”.

A raíz de esas experiencias tempranas, el gerente ya sabía lo que quería cuando comenzó la planificación de los nuevos estudios del Schwarzman Centre, especialmente el Studio Three: “Quería una consola analógica. Hay una mirada hacia el futuro de la producción musical y lo que eso puede significar. Estamos muy implicados en explorar tecnologías y flujos de trabajo inmersivos de forma creativa; pero no olvidemos el pasado y de dónde venimos. Si tienes un buen sistema de monitorización y puedes combinar elementos de forma fácil e inmediata, y suena fantástico sin tener que hacer demasiado, estás en un buen lugar creativo. Eso hace que todo sea más fluido y acelera el proceso de producción. Creo que una buena consola analógica aporta eso de forma única”, concluye.

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