La Rivage PM5 de Yamaha en el musical ‘Harry Potter y el niño maldito’ en Tokio

Yamaha Rivage 5 en Harry Potter and the cursed child

El musical Harry Potter y el niño maldito, estrenado en 2016, lleva siendo desde su debut un éxito mundial tanto en el West End de Londres y en Broadway, como en Hamburgo, Melbourne, San Francisco y Toronto.

Con el objetivo de gestionar el sonido de la última producción en el teatro TBS Akasaka ACT de Tokio, Gareth Fry, diseñador de sonido, ha confiado en un sistema de mezcla digital Yamaha Rivage PM5 para manejar un espectáculo que anteriormente requería de dos superficies de mezcla. La producción musical de Tokio cuenta con más de 150 entradas, aproximadamente 50 entradas de micrófono y 80 canales de reproducción, además de alrededor de 500 cues. El audio se enruta a través de una red Dante, totalmente digital, desde los transmisores inalámbricos hasta que sale de los amplificadores. La clave de la nueva producción es el avanzado software teatral de la serie Rivage PM5, que ofrece una serie de ventajas a los encargados del sonido teatral.

Una ventaja significativa ha sido la biblioteca de intérpretes, que permite cambiar al instante los ajustes de micrófono y mezcla de cada personaje. «Después de Covid, hemos notado que los miembros del reparto son más conscientes de su salud y de su posible efecto en los demás miembros del reparto. Se trata de un cambio realmente positivo y es esencial para su bienestar a largo plazo, lo que también beneficia a la producción, sobre todo en un espectáculo de larga duración», afirma Gareth. El Sr. Tateishi, productor del espectáculo, se hace eco de esta idea: «Los actores pueden cambiar en cada actuación. Poder cambiar al instante los ajustes del canal de cada personaje es vital. Sin esa función, no creo que esta producción hubiera sido posible».
Y continúa: «La conmutación A/B es otra función indispensable. Todos los actores principales tienen dos frecuencias de transmisión inalámbrica. Si uno tiene problemas, el A/B cambia instantáneamente al otro. En esta producción, algunos miembros del reparto se sumergen en el agua con los micrófonos puestos, por lo que los problemas ocurren con bastante frecuencia».