Seguridad y espectáculo: levantando escenarios

Por Carlos Medina, Experto y Asesor en Tecnología Audiovisual

 

El verano del 2022 será recordado como el verano de la celebración de eventos, conciertos, festivales culturales (teatro, cine, danza e incluyendo macrofestivales de música), exposiciones inmersivas, mapping e, incluso, el de la vuelta de las orquestas de verbenas.

Sin duda, lo acontecido con la crisis sanitaria del COVID 19 afectó gravemente a la industria del espectáculo, los directos (live) y las artes escénicas/musicales. Solamente tenemos que recordar la concentración masiva celebrada el 17 de septiembre de 2020 bajo el lema “Alerta roja/Hacemos Eventos” donde asociaciones culturales, empresas de eventos, artistas, técnicos y trabajadores del sector se reunieron en 28 de las principales ciudades españolas para visualizar y reivindicar lo que estaban viviendo.

Este verano no ha sido nada más que una reacción excesiva a favor de este sector. Los ayuntamientos, los agentes y promotores culturales, la oferta turística y la demanda de un público ansioso de participar en eventos en directo han provocado que en España se levantaran multitud de escenarios.

Se habla de una “burbuja de festivales”. Los más solicitados han sido Mad Cool (del 6 al 10 de julio, Madrid), Arenal Sound (del 1 al 6 de agosto, Castellón), Medusa Festival (10 al 15 de agosto, Valencia), Starlite (del 3 de junio al 3 de septiembre, Marbella), Resurrection Fest en Viveiro (del 29 de junio al 3 de julio, Lugo), Sonorama Ribera en Aranda de Duero (10 al 14 de agosto, Burgos), entre otros.

Pero también, esta burbuja ha tenido su lado más triste. Por un lado, la cancelación de festivales como el Fan Fan Fest y el Puro Reggaeton (ambos en Madrid), el festival Diversity (Valencia), el Benás Festival (Huelva) o el Reggaeton Beach Festival (Tenerife); y por otro, anomalías y accidentes como el de Medusa Festival de Cullera o en el montaje del escenario principal del O Son do Camiño de Santiago de Compostela.

Este artículo pretende acercarnos algunos aspectos que están alrededor de eso que llamamos el escenario. Había una necesidad individual y social de los eventos presenciales dejando algo olvidados los virtuales e incluso los híbridos.

En primer lugar, vamos a delimitar algunos conceptos relacionados con lo que es el evento, la localización, el espacio y el escenario. Es fundamental entender estos cuatro términos para ir construyendo correctamente lo que supone llevar a cabo un directo (live).

EVENTO. Según la Real Academia Española (RAE), es “un suceso importante y programado, de índole social, académica, artística o deportiva”. Todo el mundo quiere hacer eventos, difundir eventos, compartir eventos. Además, la mayoría tienen un componente audiovisual elevado a la hora de producirlo y difundirlo: sonido perfecto, iluminación espectacular, imágenes de calidad, proyecciones de gran formato…

Según Successful Event Management: A Practical Handbook de Anton Shone y Bryn Parry (2010) un evento es “todo acontecimiento previamente organizado que reúne a un determinado número de personas en tiempo y lugar preestablecidos, que desarrollarán y compartirán una serie de actividades afines a un mismo objetivo para estímulo del comercio, la industria, el intercambio social y la cultura general”.

Desde la perspectiva del documento técnico Eventos y espectáculos públicos – Manual de buenas prácticas, elaborado por el Ministerio de Trabajo y Economía Social (Gobierno de España, 2020), entienden que un evento y espectáculo público son “aquellos acontecimientos que congregan a un público, tienen lugar en un espacio (privado o público) y requieren el montaje y desmontaje de estructuras o instalaciones temporales para su desarrollo”.

 

LOCALIZACIÓN. Es el lugar geográfico donde se va a llevar a cabo el evento. Podemos hablar también de recinto o sede. En este sentido, tendremos que conocer quién es el titular del mismo, la información del acceso, los horarios de trabajo, la infraestructura básica en temas de alimentación eléctrica, informes de evacuación y/o protección contra incendios, el contacto del personal de mantenimiento o responsable del lugar.

Hay dos tipos de recintos:
– Recintos abiertos (Outdoor): son aquellos que están al aire libre: playas, estadios de fútbol, fincas, parcelas, parques…
– Recintos cerrados (Indoor): son aquellos cubiertos, ajenos a las condiciones meteorológicas del exterior (polideportivos, centros culturales, auditorios, teatros, salas de espectáculos, discotecas…).
– Recintos mixtos: pueden tener la combinación de outdoor e indoor.

 

ESPACIO O EMPLAZAMIENTO REAL. Supone la delimitación del sitio donde se realiza propiamente el directo, live o espectáculo. Son todos aquellos tangibles, corpóreos dotados de una espacialidad determinada por unas medidas tan básicas como el ancho, largo y alto. Es decir, el perímetro de este espacio tiene que estar perfectamente delimitado y señalizado.
Una clasificación atendiendo al lugar de celebración del evento (LCE), bajo el prisma del espacio/emplazamiento:

Espacio/Emplazamiento preparado (LCE – P): aquellos que han sido diseñados, construidos y dotados a propósito para el desempeño de eventos y espectáculos. Por ejemplo, un teatro, una sala escénica multiuso, un plató de TV, un recinto ferial o un palacio de congresos, entre otros.

Espacio/Emplazamiento adaptado (LCE – A): aquellos donde acogen eventos sin ser su finalidad principal: un centro comercial, una plaza de toros, un pabellón/campo de deportes, una localización interior natural cualquiera o un salón de actos, por ejemplo.

Espacio/Emplazamiento vacío (LCE – V): los que hay que adaptar completamente para la celebración de las actividades del evento, dado que nunca se diseñaron ni construyeron para ese fin. Son emplazamientos muy genéricos y en la mayoría de los casos inapropiados, por lo que necesitan de una gran inversión (presupuestos, personal técnico y gestión de permisos) para que el evento se desarrolle de una forma correcta bajo la legislación vigente, por ejemplo: una explanada, un parking, una plaza o una localización exterior cualquiera.

Todo espacio tiene que tener un área o terreno definido con exactitud, porque es donde se tienen que incluir varias zonas:

Zona de escenario: acogerá la puesta en escena y el espectáculo (música, pieza teatral, visuales, mapping, entrega de premios…). Tiene que estar delimitado solo para la entrada de personal autorizado y profesional técnico. Normalmente se coloca señalética informativa y vallas antiavalancha/antipánico ante el público.

Zona de público: donde se situará el espectador o asistente. En ocasiones denominado como sala o pista. Es fundamental dejar un sector para PMR (personas con movilidad reducida). Tenemos que decidir si el público se sitúa al nivel del suelo o, por el contrario, colocamos gradas con el fin de tener distintas alturas para disfrutar mejor del espectáculo.

Zona técnica: donde se ubica el personal técnico de control del directo y por tanto el equipamiento audiovisual e iluminación (consolas de iluminación, mesas de sonido, mezcladores de vídeo, ordenadores de visuales,…). Se conoce como Front of House (FOH).

Es aconsejable colocarlos frente a la zona del espectáculo, aproximadamente a 35 metros de distancia (si el recinto lo permite). Siempre fuera de la zona de público, o si no es posible, interfiriendo o invadiendo lo menos posible esa zona.

En este sentido, el cableado técnico necesario que colocamos entre la zona de espectáculo y la zona técnica no puede penetrar, ocupar o instalarse por la zona del público. Eso significa que tenemos que rodear esta zona o buscar alternativas con el fin de evitar situaciones improcedentes que supongan un riesgo hacia el asistente al espectáculo. En ocasiones en las que no hay otra forma de solucionar esta situación, se colocan innumerables pasacables y señalética que identifique el peligro de posible caída a nivel de suelo.

Torres de servicio técnico (TST): zonas elevadas donde colocamos equipamiento técnico necesario con sus respectivos operadores o personal técnico. Son muy habituales para los cañones de seguimiento de iluminación, la colocación de cámaras de vídeo y para proyectores de vídeo. Estas torres tienen que seguir las normas de seguridad de montaje/desmontaje y estar acotadas con vallas para separarse de otras zonas establecidas en el espacio.

Otras zonas: todas muy importantes porque cubren necesidades muy distintas para el correcto desarrollo del evento. Se suele instalar módulos de construcción prefabricados o carpas para dar servicio a las distintas zonas, como son: prensa; acceso y público VIP; acceso y entrada/salida público; atención sanitaria y emergencias; acceso y carga/descarga de trabajo; descanso del equipo humano integrado en el evento; atención al público, información, incidencias y objetos perdidos; ocio y restauración (alimentación); dirección, promotor, organizador del evento; ventas de productos, promoción y merchandising; venta de entradas o taquillas (box office); consignas (checkroom); aparcamiento/parking; WC…

 

Es fundamental tener en cuenta a la hora de diseñar y delimitar cada zona cumplir la normativa de accesos en puertas, pasillos, vallados en entradas/salidas y circulación de las personas dentro del espacio sea cual sea su rango de movilidad.

Al igual que tener un plan de emergencias y evacuación cumpliendo normas, sobre todo con una correcta señalización y sin bloqueos u objetos (equipos) que obstaculicen los recorridos ni las entradas/salidas de emergencia.

 

 

ESCENARIO. Del latín scaenarium, según la Real Academia Española (RAE), es “parte del teatro u otro lugar destinado a la representación de un espectáculo ante un público”. Otras definiciones, nos dicen que es un espacio destinado a la representación de artes escénicas (como obras teatrales, danza o música).

El escenario o stage estará constituido siempre por una planchada o plataforma, elevada del suelo, para que el público pueda ver con mayor facilidad donde se desarrolla la escena. (Eventos y Espectáculos Públicos – Manual de Buenas Prácticas, elaborado por el Ministerio de Trabajo y Economía Social – Gobierno de España, 2020).

Por tanto, y para que todo sea más fácil de entender, es como las muñecas rusas, estando todo el escenario dentro de un espacio que a su vez está ubicado dentro de una localización/recinto. La conjunción de todas, teniendo en cuenta desde el mínimo detalle hasta las grandes decisiones, va dando forma al contenido (formal, narrativo, expresivo, audiovisual) y a la técnica/tecnología utilizada dentro del espectáculo y supone el nacimiento, diseño y desarrollo de un evento.

 

De acuerdo con el Informe del Grupo de Trabajo – Montaje de Espectáculos Públicos (2020), tenemos que tener muy presente cuatro fases:

1. Acondicionamiento del terreno: urbanización, movimiento de tierras, nivelación, compactación, etc.

2. Montaje de las estructuras: escenario, cubierta, torres, plataformas, gradas, etc.

3. Producción técnica: instalaciones audiovisuales requeridas para el desarrollo del espectáculo.

4. Montaje de instalaciones auxiliares o accesorias: barras, camerinos, aseos, stands, etc.

 

En segundo lugar, dentro de este artículo, vamos a conocer las partes de un escenario para eventos:

Suelo o base: la superficie donde se desarrolla el espectáculo. Lo que todos identificamos como la zona donde salen los cantantes, el grupo de baile, el presentador, el elenco de actores/actrices o el grupo de música, entre otros. Toda base o suelo se caracteriza por unas dimensiones en metros cuadrados (ancho x largo).

Una de las soluciones más establecidas en la actualidad es utilizar tarimas modulares desmontables: con patas intercambiables, con estructura tipo tijera y/o motorizadas.

En relación a las tarimas tenemos que tener en cuenta: la superficie que ocupa cada una (m2); tratamientos hidrófugos e ignífugos; la altura o elevación que alcanzan; el peso que soportan (Kg/m2); la inclinación que permiten; la forma que tienen (rectangulares, curvas, triangulares…); diferentes colores; y una gran variedad de acabados (madera, transparente, rejilla…).

Otra alternativa para construir la base del escenario es utilizar estructuras desmontables de acero galvanizado donde se colocan planchas de madera. También, se puede disponer del kit de instalación Pop Up, que son estructuras plegables ya definidas con una serie de patas en aluminio y una plataforma con revestimiento negro antideslizante.

Cuando colocamos telas o lonas colgadas en todas las paredes, en sentido vertical (laterales y fondo) rodeando toda la superficie del escenario excepto el frontal, hacemos un cerramiento que denominamos cámara negra (caja escénica normalmente oscurecida).

Provocador: parte del suelo del escenario que sobresale por el frontal, y que en muchos casos invade parte de la zona del público.

Back Wall: traducido como Muro de Cierre. Es la parte trasera o fondo del escenario.

Backstage: conocido también como entre bastidores, entre bambalinas, trascenio o chácena, según el tipo de actividad/espectáculo. Es la zona extra fuera del escenario, oculta a los espectadores o público que sirve para acoger la logística necesaria para el espectáculo, como instrumentos, equipamiento técnico, elementos de decoración, zonas de descanso… Normalmente situada en la parte de atrás del escenario o, si estamos trabajando en espacios reducidos, se colocan en los laterales.

Escalera y/o rampa: según sea para artistas, público, personal técnico y/o para acceso de material/equipamiento tienen que estar situados en lugares diferentes, además de con una construcción adaptada: disponer de barandillas, quitamiedos, con materiales no resbaladizos o que dispongan de elementos antideslizantes.

Torres o Estructuras de elevación: se han convertido en un recurso fundamental alrededor de la base del escenario cuando tenemos que trabajar con equipamiento de sonido, iluminación, displays de visuales o elementos de decoración colgados a distintas alturas y/o construir diseños de escenarios espectaculares.

 

Vamos a conocer estos recursos:

– TORRES DE CARGA. Son soluciones independientes, portátiles y de fácil manejo. Algunas marcas o fabricantes más conocidos son VMB, BEAMZ, VELLEMAN, BLOCK & BLOCK, GUIL, DURATRUSS, SHOWTEC, KUZAR, MAGICTHEC, FENIX… Podemos encontrar varios tipos:

– Torre de carga superior. Existen dos modelos: torre elevadora ligera y torre elevadora de eje central o telescópico.

– Torre elevadora de carga frontal. Dentro de este grupo destacan las torres Line Array.

– Torre estructural.

– Torre Tip Power.

– Torre de innovación.

– TRUSS. Es una estructura reticular de barras rectas de aluminio de aleación interconectadas con nudos o nervios. Es fundamental conocer la sección del tubo y su longitud. La combinación de módulos y tramos/traviesas de truss hace que sea una solución modular, adaptable y ligera permitiendo una multitud de aplicaciones. GLOBAL TRUSS, STAGEWORX, STAIRVILLE, SHOWTEC, SILUJ, BLOCK & BLOCK son algunas de las marcas que dominan este mercado, ofreciendo distintos formatos de truss:
– Traviesas de 1 punto.
– Traviesas de 2 puntos (planas o paralelos).
– Traviesas de 3 puntos (triangulares).
– Traviesas de 4 puntos (rectangulares).
– Traviesas circulares.
– Puente o portería. Es la combinación estructural compuesta por dos patas truss (o trípode) y un travesaño truss horizontal.
– Ground Support: sistema compuesto por cuatro patas tipo truss (denominados mástiles) con cuatro torres de elevación para formar un cuadrilátero que da servicio al escenario alcanzando grandes alturas y soportando mayor peso de los equipos que colgamos. El beneficio de este sistema es que incorpora un carro de elevación (dado o cubo) que facilita la subida y bajada de los travesaños truss horizontales.

 

– ANDAMIOS. Sistema compuesto por piezas metálicas (travesaños, marcos y diagonales) que van formando la elevación de la estructura, así como la necesidad de vigas y estabilizador base. Tienen que tener plataformas de pisada (en las que vas a pisar) y, dependiendo de la altura de la torre, puede que tengan que ir ascendiendo por escaleras interiores y atravesar las trampillas que se sitúan en las propias plataformas de madera.

 

No olvidemos que es necesario finalizar la instalación con rodapiés en cada una de las plataformas de pisada para cumplir con la normativa referente a la seguridad contra caídas de materiales o herramientas, pudiendo dañar seriamente a personas que se hallen debajo.

Layher lleva más de 75 años fabricando andamios de calidad, es por eso que se convierte en la mejor opción para comprar o alquilar andamios modulares y multidireccionales para realizar el evento.

– ESTRUCTURAS CONSTRUIDAS EX PROFESO. Son aquellas estructuras que serán diseñadas y construidas a propósito del diseño de escenografía.

Es conveniente tener en cuenta que todas las soluciones de elevación vienen con distintos accesorios y complementos que permiten ir sujetando/ensamblando las distintas partes: bases de suelo, pasadores, bulones de ensamblaje, tornillos, eslabones, grilletes, mosquetones, eslingas redondas, cadenas, correas de arrastre etc. Además, cuentan con otra maquinaria como cabrestantes, polipastos de cadena (manuales/eléctricos) o motores de elevación que facilitan el trabajo de carga y subida/bajada del equipamiento.

En tercer lugar, todo escenario sea de carácter fijo o temporal, tiene que abordar aspectos preventivos y de seguridad en su etapa de montaje, de desarrollo del live y en su desmontaje.

En este sentido, cumpliendo lo que establece el artículo 1 del Real Decreto 39/1997, de 17 de enero – Reglamento de los Servicios de Prevención -: “La integración de la prevención de riesgos laborales debe proyectarse en los procesos técnicos, en la organización del trabajo y en las condiciones en que este se preste”.

Es muy importante incidir en que la seguridad, los riesgos y la salud laboral deben entenderse como un todo. Cada parte tiene que ser analizada, diseñada y revisada para que el espectáculo pueda celebrarse. Por tanto, nos referimos a la localización, el espacio y el escenario en lo que concierne a:

• los medios, equipamiento, instalaciones e infraestructuras técnicas.
• el equipo humano, en todas las disciplinas profesionales que puedan participar.

 

En los dos casos, tenemos que seguir el criterio y las decisiones de un profesional que sea un técnico con conocimientos y competencias en materia de riesgos laborales en espectáculos en vivo e incluso será necesaria la certificación por parte de un responsable con titulación académica o profesional adecuada y vigente.

Todo escenario tiene una serie de condicionantes a analizar que definen si es posible o no hacer un correcto trabajo desde el punto de vista técnico y de riesgos laborales:
• Idoneidad del recinto y el espacio concreto
• Plazos de tiempos de montaje y desmontaje.
• Empresas involucradas.
• Personal cualificado o no.
• Tiempo de la jornada laboral y los descansos establecidos.
• Estado de los materiales, estructuras y equipamiento.
• Atender a los riesgos de contactos eléctricos, a los de manipulación de elementos de montaje/desmontaje, a la elevación de cargas, a la realización de trabajos en altura y/o al riesgo de caídas al mismo y a distinto nivel como a los derivados de las condiciones climatológicas.
Seguridad y espectáculo tienen que ir de la mano desde el primer momento. Hay normativa nacional, autonómica e incluso local que nuestro lector tiene que tener muy presente:
• Directiva 92/57/CEE del Consejo, de 24 de junio de 1992, relativa a las disposiciones mínimas de seguridad y de salud que deben aplicarse en las obras de construcciones temporales o móviles.
• Ley 32/2006, de 19 de octubre, reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción.
• Ley 31/1995, de 8 de noviembre de Prevención de Riesgos Laborales.
• R. D. 2816/1982, de 27 de agosto, Reglamento General de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas.
• R. D. 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen disposiciones mínimas de seguridad y de salud en las obras de construcción.
• R. D. 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo.
• R. D. 171/2004, de 30 de enero, en materia de coordinación de actividades empresariales.
• R. D. 1644/2008, de 10 de octubre, por el que se establecen las normas para la comercialización y puesta en servicio de las máquinas.
• R. D. 614/2001, de 8 de junio, sobre disposiciones mínimas para la protección de la salud y seguridad de los trabajadores frente al riesgo eléctrico.
• R. D. 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo. Normas para la comercialización y puesta en servicio de las máquinas.
• Pliegos de Prescripciones Técnicas por parte de Ayuntamientos.
• Documentos normativos UNE (conjunto de normas, normas experimentales e informes -estándares creados en los Comités Técnicos de Normalización (CTN) de la Asociación Española de Normalización y Certificación –AENOR.
• Certificado Fabricación ISO de implementación y aplicación del sistema de calidad.
• Manual de producto o instrucciones de montaje y uso.

 

En este ámbito del sector audiovisual, cultural, ocio y entretenimiento donde ubicamos los eventos de directo o live, en realidad estamos abarcando una serie de actividades muy diversas: bolo, concierto, show, espectáculo, presentación, recital, festival, gala, función, fiesta, recepción, festejo, ceremonia, celebración, inauguración, aniversario, exhibición, convite, obra musical, obra teatral, acontecimiento, feria, acto, demostración, actuación, gira, representación, reunión, convención, congreso, jornada, simposio, happening, mesa redonda, banquete…
Todas con objetivos diferentes, pero, con algo en común: levantar escenarios.

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