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ISE 2019: En profundidad

Exterior del pabellón de Ámsterdam en el que se celebró la feria ISE 2019

Por Javier Guerra

Como cada año, la industria audiovisual tiene la primera semana de febrero una cita ineludible en la capital neerlandesa y en esta ocasión, tal y como ha ido ocurriendo en las últimas ediciones, se han vuelto a batir todos los récords del certamen. Por primera vez se han superado los 81.000 visitantes registrados y del mismo modo se ha rebasado la cifra de 1300 expositores, todos ellos repartidos en los 53.000 metros cuadrados de exposición que se habilitan en el recinto ferial RAI de Ámsterdam.

Teniendo en cuenta que a lo largo de sus 15 años de existencia se han pasado de unas cifras de apenas 3.500 visitantes y 120 exhibidores con los que contaron en su primera edición, a las mareantes cifras actuales, no es de extrañar la decisión de los organizadores de trasladar el certamen ISE a una nueva localización donde pueda seguir creciendo al mismo ritmo. La próxima edición, que tendrá lugar en febrero de 2.020, será la última que se celebre en Holanda porque a partir de 2.021, tendremos la suerte de ser los anfitriones de la mayor feria de audio y video Pro del mundo, que, para regocijo de la industria audiovisual patria, pasará a celebrarse anualmente en el recinto Fira de Barcelona y que pondrá a disposición de los organizadores más de 200.000 metros cuadrados de suelo para exposición.

No es la primera vez que escribo una crónica sobre la feria ISE, pero esta vez me voy a alejar del método tradicional de ir enumerando las primicias de cada una de las marcas que ejercen de actores principales de la industria. Estimo que en esta ocasión es preferible dar un punto de vista mucho más global sobre el estupendo certamen que hemos tenido la ocasión de visitar. De paso, me permitiré plantear una serie de reflexiones sobre lo que hemos visto, que a lo mejor nos ayudan a extraer conclusiones sobre el futuro que nos espera.

Instalación audiovisual en el edificio anexo al pabellón de ISE 2019

Lo hago de esta forma porque en ediciones pasadas tras volver de la ISE, sentía que era un momento de transición y que a pesar de que numerosos fabricantes desplegaban sus mejores galas, no había un movimiento global que aunara a la mayor parte de los monstruos de la electrónica hacia un camino que fuera a marcar una tendencia para los próximos años. Por el contrario, en esta edición he vuelto firmemente convencido de que se han mostrado de forma patente, dos o tres elementos que nos advierten de que podemos estar frente a un punto de inflexión en la industria audiovisual.

El primero de ellos tiene que ver con la masiva implantación como norma de trabajo de la resolución 4K y el decidido avance de los fabricantes para abrazar de una u otra forma el mundo en 8K que está a punto de irrumpir en nuestros ciclos de trabajo. Escasamente quedan vestigios de la revolución que supuso la Alta Definición en resolución 1080 (i/p) y a pesar de que en nuestro país apenas podamos disfrutar de emisiones en resolución UHD/4K, debemos estar muy atentos a lo que se cuece a nuestro alrededor para que esta revolución no nos pille con el pie cambiado y luego no seamos capaces de reconducir la situación a tiempo. La celebración de los Juegos Olímpicos en Japón el año que viene, marcará el pistoletazo de salida para la progresiva implantación de contenidos 8K y desde este mismo mes, grandes cadenas europeas como la italiana RAI han anunciado que tratarán de masificar estos contenidos comenzando con emisiones regulares en esta resolución a partir del año que viene.  No digo yo que tengamos que dar el salto inmediato al 8K, pero sí que es necesario reflexionar sobre la importancia de sentar cuanto antes las bases de la Ultra Alta Definición en nuestro país, adaptando nuestro equipamiento a todas las opciones añadidas que vienen de la mano del 4K.

Les recuerdo que el aumento de resolución de las señales hasta 2160p, es sólo una parte –y desde mi punto de vista no es la más importante- de lo que significa un flujo de trabajo en 4K. Hay dos elementos añadidos a la resolución de las imágenes, que cambian drásticamente la manera de hacer las cosas y que suponen un salto cualitativo estratosférico en como los espectadores perciben el aumento de calidad de las emisiones 4K. Uno de ellos es la ampliación de los espacios de color con los que veníamos trabajando en las señales Pal y HD hasta la nueva norma REC BT-2020 que se traduce en una colorimetría mucho más cercana a la realidad y el otro aspecto -más trascendental si cabe en términos de calidad percibida- es la implantación de las señales de Alto Rango Dinámico HDR, que están arrinconando a las señales SDR que han sido la norma durante décadas.

Montaje de pantallas de ISE 2019 con la "Noche estrellada"

Pues bien, ISE 2019 ha representado la exaltación de estos contenidos. No sólo hablo de emisiones televisivas o de como los grandes integradores preparan los entornos domésticos para trabajar con esa resolución, hablo de que cualquier segmento del mercado puede y debe aprovecharse de esas ventajas y por tanto hemos visto todo tipo de visualizadores en resolución 4K y superior. Videoproyectores UHD para el mercado rental, educacional e incluso doméstico son la norma mires donde mires. Encontramos el mismo escenario de paneles 4k por doquier, para el cada vez más amplio mercado de Digital Signage. Como no podía ser de otra manera, todos los fabricantes de equipos de postproducción muestran con orgullo un catálogo que sólo contempla como opción el camino hacia delante. Seamos sensatos y a pesar de las dificultades económicas que afronta el sector y la elevada cuantía de las inversiones, no dejemos escapar el tren que nos lleve a la siguiente estación.

El segundo elemento que más ha destacado en ISE 2019, ha sido sin duda la masiva presencia de dispositivos de visualización basados en el uso de Micro LED. Algún lector se quejará de que use ese término para referirme de forma genérica a una tecnología, porque MicroLED es la marca que la surcoreana Samsung ha escogido para nombrar a sus paneles de visualización, mientras que Sony por ejemplo los ha bautizado como Crystal LED o Christie los ha denominado MicroTiles. He preferido usar MicroLED, porque aparentemente va a ser la denominación que va a mantenerse y que servirá para describir de forma genérica a cualquier pantalla que base su uso en la utilización de diminutos LED que compondrán la resolución nativa de dicha pantalla.

No debemos confundirlo con las pantallas de tecnología LED actual, que en realidad son dispositivos de visualización transmisivos y cuyo nombre proviene del sistema de iluminación que genera el haz de luz que luego se hace pasar a través de un panel LCD.

Igual que en el sistema OLED, la tecnología MicroLED no es transmisiva sino emisiva. Cada pixel de los que aparecen en la pantalla está compuesto a su vez de tres subpíxeles de colores rojo verde y azul (RGB) que se irán encendiendo o apagando en función del contenido que se encarguen de reproducir. Ahí residen por tanto las principales ventajas de este sistema, de las cuales podemos enumerar las más importantes. Alta luminosidad, tiempo de respuesta casi inmediato, alta eficiencia, contraste infinito con negros puros, capacidad de reproducir un gamut de color mucho más amplio, y posibilidad de realizar pantallas flexibles y transparentes. Adicionalmente también ofrece ventajas respecto a los paneles OLED que tienen su punto débil en la sensibilidad al oxígeno y la suciedad a largo plazo. Esto se traduce en que en la tecnología MicroLED no es necesario el encapsulamiento de los diodos, y la imagen generada por estos abarca un espacio de color todavía mayor al de los paneles OLED, todo ello unido a una mayor eficiencia energética.

Instalación de pantallas sobre una superficie curva en el ISE 2019

Para conseguir tamaños de imagen adecuados, se necesita unir a modo de mosaico (Tile) una cantidad determinada de subpantallas de resolución menor, que al ir sumándose van conformando una pantalla global con la resolución y el tamaño deseado. Por supuesto, el entramado de unión de estos componentes en la pantalla resulta totalmente invisible y la cada vez menor distancia entre píxeles ofrece una resolución magnífica.

En estos momentos, el único fabricante que tiene a la venta en el mercado actual estos dispositivos es Sony, que comercializa unos paneles de 403 mm de anchura y 453mm de alto que tienen una resolución de 320 x 360 píxeles. No hay más que echar la cuenta para saber que se necesitan 6×3 paneles para conseguir una imagen Full HD y 12×6 paneles para obtener una imagen 4k. En años anteriores ya vimos en ISE las primeras realizaciones de Sony con esta tecnología y en concreto el año pasado, mostró un estupendo display de resolución nativa 4k. Pero este año el gigante japonés ha decidido ir un paso más allá y ha expuesto una impresionante pantalla en formato panorámico de 5.4 metros de alto y casi 10 metros de anchura (9.67m), -24 paneles unidos en horizontal multiplicados por 12 filas verticales- que conformaban una pantalla con resolución nativa 8K de 7680×4320 pixeles, compatible con HDR y una luminosidad máxima de 1.000 nits, con un increíble ángulo de visión de 179ª, un contraste de 1.000.000:1 y una distancia entre píxeles (pixel pitch) de tan sólo 1.2 mm. No hace falta que les explique las sensaciones de poder ver imágenes grabadas originalmente a esa resolución y reproducidas a 120 frames por segundo, en una pantalla de esas características.

Otro de los destacados en la presentación de pantallas MicroLED fue Samsung que también instaló un magnífico display de varios metros de ancho. El tamaño de cada “baldosa” del mosaico es el doble de ancho de los que anuncia Sony pasando a tener 640 x 360 pixeles de resolución, pero mantiene el píxel pitch en 1.26 mm, aunque se conforma con una iluminación máxima de 600 nits y un contraste inferior al de su competidor. Sea como fuere, la calidad de imagen de ambos contendientes estaba muy a la par y sólo cuando podamos probarlas con contenidos estándar podremos emitir un juicio justo sobre cada una de ellas.

Aunque una gran parte de expositores presentaban de una u otra forma sus realizaciones basadas en tecnología MicroLED, hubo un tercer fabricante que me dejó totalmente sorprendido por la implementación que hizo en la Feria ISE 2019 de sus avances en esta materia. La norteamericana Christie instaló un par de paneles basados en MicroLED. Uno de ellos con diversas formas curvas que nos da una idea las inmensas posibilidades de esta tecnología y una segunda pantalla que nos permitió ver y tocar la composición de ésta, en la que al añadir y quitar las pequeñas porciones de pantalla gracias a un sistema de acoplamiento magnético, la imagen desaparecía y aparecía en ese trozo automáticamente. Esta facilidad de sustitución unido a que los paneles tienen una vida estimada superior a las 60.000 horas de uso son una noticia magnífica. Pero lo es aún más el sistema de gestión integrada de la pantalla que Christie realiza a través de controladores externos e internos. Dicha gestión permite una recalibración completa de toda la pantalla cada vez que se cambie una porción de esta, para que no existan diferencias en luminosidad y colorimetría y conseguir de esta forma una imagen de calidad uniforme. Bravo.

Montaje con una estructura tubular en la feria ISE 2019

El tercer y último elemento que quiero destacar de la visita a ISE 2019, tiene que ver con cómo el mercado de la integración audiovisual gana terreno cada día. Las necesarias alianzas que el audio, el video y las aplicaciones domóticas han tenido siempre en el mundo profesional, poco a poco se van trasladando cada vez más al mundo doméstico y este gran show que es la Feria ISE gana cada año un espacio mayor para numerosos fabricantes y visitantes relacionados con el Audio Hi-Fi de Alta Gama y High-End, pero también para el pujante segmento del Home Theater que es capaz de llevar a los salones de cualquier mortal una experiencia cada vez más cercana a la que se puede vivir en una sala de cine comercial.

Hemos tenido la suerte de asistir a numerosas demostraciones de grandes marcas que han puesto de relieve en mayor medida sus soluciones para el mercado residencial como es el caso de Barco, Bowers & Wilkins, JVC o cualquiera de las marcas del grupo Harman, (JBL, Lexicon, Crown, etc.) Pero como tenemos que destacar alguna en concreto quiero hablarles de la demostración que el fabricante francés de electrónica y procesado Trinnov, realizó junto a los fabricantes de altavoces suecos de Procella Audio y los norteamericanos de Kaleidascepe especialistas en reproductores y servidores de películas en formatos hasta UHD/4K, del primer sistema doméstico del mundo capaz de reproducir una película en Dolby Atmos con 21.4.10 canales discretos. Les aseguro que las sensaciones son inenarrables e irremediablemente pienso en el mercado tan amplio que se abre gracias a los sistemas de audio inmersivo basados en la posición de los objetos (Dolby Atmos, DTS-X, Auro 3D o Imax Enhanced) que a buen seguro vendrá a ayudar al desarrollo y afianzamiento de las empresas, que estén mejor preparadas para ofrecer soluciones a clientes que tradicionalmente han buscado respuesta a sus demandas en otros canales diferentes.

Hubo en este ISE 2019 muchas otras novedades interesantes, como el anuncio por parte de JVC del primer videoproyector a nivel mundial basado en un panel de resolución 8k nativa, los televisores LG Signature enrollables que generaron una de las mayores congregaciones de público del certamen, el proyector de señalética digital de Epson que provocaba comentarios y miradas de todos los presentes por su espectacular puesta en escena, la atractiva cartelería digital de Panasonic, las emisiones en vivo de Sharp, la proyección 8K de Digital Projection, o los inmensos stands de marcas tan importantes como Crestron, Optoma, Blackmagic, Nec, Benq, Canon, Casio, Philips, Vivitek, Viewsonic, etc. Entenderán que por razones obvias de espacio es imposible reseñarlas todas en esta crónica, pero podemos resumir nuestras conclusiones diciendo que a tenor del despliegue de medios y de personal y la formidable inversión económica que supone presentar a todo trapo las últimas realizaciones en este exclusivo escaparate, queda muy claro que este evento está marcado en rojo en el calendario de la inmensa mayoría de fabricantes mundiales de equipamiento audiovisual. Ya solo nos queda un último viaje a Ámsterdam para el año que viene, donde será difícil ver algo de crecimiento al haber tenido este año ocupado el recinto RAI por encima del 95%, pero no será más que el anticipo de la gran fiesta audiovisual en que, a buen seguro, se convertirá la Feria ISE a partir de 2.021 en Barcelona.

El LEV Festival 2019
Desvelados los ganad