Sennheiser proporciona 140 micrófonos inalámbricos a Eurovisión 2019

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140 micrófonos inalámbricos Digital 6000 y 9000, además de 45 canales de la serie 2000 IEM con un total de 196 receptores de petaca, fueron los dispositivos de Sennheiser en los que la empresa de alquiler Agorà confió para la producción del evento musical Eurovisión 2019, el cual fue visto en directo por cerca de 180 millones de espectadores de todo el mundo.

Volker Schmitt, director de Customer Development and Application Engineering, identifica la planificación de frecuencias como una de las fases críticas a la hora de diseñar esta solución: “Comprobamos las frecuencias ocupadas dentro y fuera del Expo Tel Aviv y comparamos estos datos con las mediciones realizadas anteriormente para así disponer de una amplia base para nuestro plan de frecuencias. Había bastante actividad por la transmisión DVB-T, pero gracias a la eficiencia frecuencial de Digital 6000 logramos encontrar espacio para todos los micrófonos y auriculares in-ear. El plan de frecuencias también abarcaba el Centro de prensa, ya que queríamos evitar cualquier interferencia si un periodista con equipo inalámbrico se desplazaba al pabellón del escenario o a la Green Room”.

Otro plano que precisó de estudio es la posición del receptor y las antenas transmisoras. El elemento más problemático para llevar a cabo dicho propósito fue el mural de vídeo de la Green Room. Schmitt al habla: “A diferencia de la espectacular pared de paneles LED del escenario, este pequeño mural de vídeo emitía mucho ruido de RF, por lo que hubo que tener un cuidado especial a la hora de colocar las antenas para evitar las interferencias. Para las entrevistas en la Green Room con los artistas y presentadores, hemos utilizado dos antenas receptoras A 2003 junto con dos A 5000-CP para transmitir las señales de monitorización”.

“Otro reto que surgió justo antes de una de las galas en directo fue con el vestido que llevaba una de las presentadoras”, añade Schmitt. “El vestido estaba confeccionado con hilos metálicos, por lo que el transmisor alojado bajo esta prenda ¡quedó prácticamente apantallado! Tras una breve charla con el equipo de producción y de vestuario les convencimos de que el transmisor debía llevarse encima del vestido. Entre todos se nos ocurrió rápidamente la idea de añadirle una especie de cinturón al vestido, en el que podríamos fijar los dos transmisores de la presentadora”.

Por otro lado, el equipo dirigido por Volker Schmitt tuvo que realizar una labor de monitorización para proteger el plan de frecuencias. Lo consiguieron: a pesar de los innumerables carteles de advertencia que indicaban claramente que no debían utilizarse equipos inalámbricos no autorizados en ninguno de los pabellones del Festival de Eurovisión, se “interceptó” a 39 usuarios antes de que sus equipos inalámbricos no autorizados pudieran perturbar los ensayos generales, las semifinales, la gala del jurado o la gran final.

Foto: Ralph Larmann, ESC production photographer